Media Maratón de Vitoria 22/12 /2019

Día de la lotería de Navidad. Me levanté temprano, y el premio gordo ya andaba sonando por las radios. Lo que yo no sabía es que el premio me tocaría a mi más adelante.

Después de la Maratón de Valencia, quedé bastante fustigado y sin ganas de correr muchas más pruebas hasta el año que viene. Habia hecho un «no» entrenamiento de Maratón a base de competir en muchas pruebas y entre la economía y el cansancio de viajar se me habían bajado los ánimos.

Claro, siempre está la llamada del pelao de Lodosa. Pepe Fascila, un empedernido maratoniano que me llamó dias después y me dijo; ¿Vas a Vitoria? Pues tienes que ir, tengo dorsal para ti. Algo a regañadientes acepté su oferta. Aunque nunca quise ser su primera opción. Así pasaron las semanas y entreno arriba y entreno abajo, ya estábamos con un finde de carrera de nuevo.

La marea naranja se reunía una vez más allí, y yo que me gusta hacer buen zumo me uni a ellos. Allí estábamos todos conocidos. Curiosamente muchos de los que fuimos a Valencia; Aitor, Joel, Teje, Pelu, Valen etc.. y Sandra! Que este año, su media era muy emotiva según habia leído en sus redes.

Calentamos motores, y ya huele el nerviosismo de carrera. Foto de grupo y para la recta de salida.

Es la cuarta vez que hago esta media, y la verdad que no me importa repetirla. Circuito bastante llano, con frío por lo normal, y una buena ambientación. Además a pesar de no haber cajones delimitados, no se forman apretones como en otras carreras. Es decir, los corredores son educados y se ponen donde deben estar.

Mi media 17 del año, para las frikiestadisticas, y como le comentaba a Joel en el calentamiento el año que viene habrá que bajar el pistón. En cuanto al número de carreras y desplazamientos. Aunque ya en mente tenemos dos maratones juntos.. Paris y Valencia.

Nos vamos colocando en recta de salida, y voy buscando naranjas para ir a un ritmo cómodo. Mi pronóstico de carrera era hacer por debajo de 1h40. Algo que no me hiciera sufrir y tampoco quedarme frío. Allí me encuentro al mayor de los Santin, al Pelu y a Sandra que iban para el cajón de 1h35.

Salimos juntos y poco a poco se fueron haciendo espacios. Pegaba algo de aire, aunque en los primeros kilómetros eran a favor, lo que puso la maquinaria en funcionamiento rápido. Sandra y yo nos pegamos, y fuimos perdiendo atrás a los otros dos.

Así a ritmos de 4:30 nos presentamos en los primeros 5 km. Apoyados por el aire, y con una bonita carrera por delante.

No era la primera carrera que corría con Sandra, ya habíamos participado en alguna ocasión juntos, y sabía que le gustaba que la llevaran aunque ella insistía en que no hacía falta y que siguiera. Yo estaba agusto a ese ritmo y si encima podía intentar mejorar la carrera de ella.

Me puse en paralelo, un paso por delante y evitando que le vinieran las ráfagas de aire. Le iba avisando en los momentos de apretar o recuperar en función de las cuestas y de las avenidas con más aire, o cuando escuchaba su respiración más acelerada. Le iba dando ánimos a cada paso, para que no se sintiera sola. La verdad que disfruté mucho de acompañarla. Vimos a su suegro y a su pequeño en varias ocasiones. Se le notaba emocionada.

Le iba marcando objetivos pequeños, para que los tramos duros se hicieran más cortos, y faltando poco mas de 1/3 de carrera volvió a aparecer Santin. Propuso ponernos algo mas delante y hacer de pantalla total a Sandra. Lo malo que hay no la veía tanto y no sabía cuando se descolgaba de ritmo.

En los últimos 3 kilómetros, que además habían cambiado algo el recorrido quitado alguna cuesta, le dije a Sandra que regulara para luego poder darlo todo.

Así fue, controlando la respiración para en el último kilómetro dar un buen sprint a meta.

En el reloj marcaba 1h:39 algo menos haríamos por nuestro paso en la salida. Sandra estaba súper emocionada, y se fundió conmigo en un abrazo. Poco después vimos a su marido Aitor que había tenido también una buena carrera y terminó 5 min antes. Nos fuimos acercando a la recogida de la bolsa postcarrera.

En resumen, una carrera muy bonita, donde me da la posibilidad de correr con un montón de amigos, que siempre es mejor correr acompañado, sobretodo si no tienes grandes metas en la cabeza.

Según terminé la prueba me marché para Getaria que me estaba esperando mi familia que tanto me acordé de ellos esta vez.

Ahora san silvestre y hasta el año que viene que hay novedades.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s