Course de la Rhune 11/08/2019

La carrera de Les Gabizos me había dejado muy buen sabor de boca. Aquello de cruzar la frontera para correr una carrera de monte me motivaba mucho. Lo malo era, tener que desplazarnos tantos kilómetros. Era una paliza. Pero la verdad que tenía la frontera mucho más cerca desde Donosti. Así que empecé en mi búsqueda exhaustiva de carreras cercanas a la frontera y que me cuadraban en fecha. Después de visitar varias páginas y ver que la oferta era amplia me decidí por una. La Course de la Rhune, en Askain. La Rhune es un monte de unos 1000 metros que se encuentra en la frontera entre España y Francia. Es famoso porque hay un tren que sube por sus dos pendientes. Todo ello en un entorno muy vasko-frances.

Decidida la carrera, había que organizar el viaje. Aunque estaba a escasos 50 minutos de Getaria donde pasábamos el fin de semana, solemos viajar toda la familia, perro y niño incluido. Lo que suponía madrugar y poner a todo el campamento en pie. Así que en esta ocasión, decidimos que viajaría solo. Además eran fiestas en Getaria, y las noches suelen ser ruidosas, así que aproveche para irme la noche de antes y dormir en la furgoneta. Así no tendría problemas de tráfico, ni posibilidad de quedarme dormido.

Llegué a Ascain a las 23:00 y el camping estaba cerrado y completo, así que tenía que hacer noche en algún sitio. Aparque al lado de unas autocaravanas y allí levanté el techo. No paró de llover en toda la noche. Esto me hacia pensar que el monte estaría lleno de barro a la mañana.

A la mañana siguiente recogí el techo y me acerqué a por el dorsal. Seguía lloviendo insistentemente. Pero había muchísimos corredores. Normalmente con la lluvia algunos corredores se echarían para atrás. De hecho, yo tenía bastante miedo. El perfil de la carrera tenía más de 900metros+ y era subir y bajar, lo que podría ser una pista de esky de barro. Algo que me tranquilizaba era que habia algún corredor no muy técnico, vamos como yo. Incluso sin zapatillas de tacos. Pero éramos los menos.

Comenzó la carrera puntual a las 9:00. Previamente el speaker había narrado todo el recorrido de la carrera. Con mi mal frances, entendí que había 3 puntos de agua, que la pendiente era del 20% y que había mucho mucho barro. Bueno ahora si estaba acojonado.

Sali en la últimas posiciones como me gusta salir en las pruebas de trail. Pero poco a poco tenía que adelantar a bastantes corredores que iban más lentos que yo, esperando que no me adelantaran en las próximas subidas.

Los primeros dos kilómetros eran en asfalto, terminando el segundo km con una fuerte pendiente. No obstante avance bastante en este tramo.

Pasamos a una subida tipo pista, con bastante piedra que ayuda a subir ante la presencia de barro. Enseguida teníamos un avituallamiento, aunque no tenía apenas sed. Seguía subiendo ya con el trote cochinero, que tan bién me esta funcionando en las últimas carreras. Seguía adelantando.

A mi que siempre se me dieron mal las subidas, ahora adelantaba aquí. Se ve que he cogido algo de fuerza paseando con mi pequeño de 12 kilos acuestas. Algún corredor se resbalaba y caía. Todos los corredores de alrededor decían: Ça va? Çe bonne? Muy muy cordiales estos franceses. En general en las carreras de monte solemos serlo. Aunque me da a mi que estos franceses tienen un punto de educación más elevado que nosotros.

Disfrutaba subiendo, no paraba. Esto marcha. Cruzamos alguna zona con algo de bosque, y un par de riachuelos. Seguíamos subiendo pero yo no paraba. Nos acercábamos al km 5. Muy buenas noticias habia conseguido hacer el ascenso sin pararme a falta de 1 km. Claro. El 1 km! Este último era otra cosa. Tuve que parar. Ponerme a andar. Agarrarme a las piedras. Respirar hondo. Aquí si, lo corredores más técnicos que yo, me adelantaban.

Miraba arriba y era todo niebla. Así que mejor. Así no me desesperaba. Pero seguía gozando. Estaba subiendo La Rhune. Una de los montes más famosos del País Vasco. Al poco tiempo escuché un ruido metálico, era el tren! Nos adelantaba a paso ligero por la izquierda. Estaba cargado de gente animandonos. Que guay. Al poco ya veíamos a los primeros bajar a toda pastilla. Ya nos queda menos a nosotros.

Por fin, llego arriba. Detectan con el chip mi llegada. Un avituallamiento y a bajar, paralelos a la vía del tren. La bajada no iba a ser coser y cantar. Habia mucho barro. Eso se me da fatal. Ya pensé que perdiera todas las posiciones ganadas en la subida. Pero ante este tipo de situaciones hay que tener paciencia. Recordar que nadie te esta obligando a hacer lo que estás haciendo. Así que se trata de disfrutar. Con esa mentalidad intento asegurar el paso. Las zapatillas no agarraban nada. Así que algunos tramos los pasamos con el famoso tobogán de barro.

A medida que íbamos bajando empezábamos a volver a la zona de pista con piedra. Hay podíamos agarrar algo más la zapatilla a la roca. Y bajar con un ligero trote. Pero a un pequeño descuido ibas al suelo. Confianza cero. Habia que asegurar el paso.

Poco quedaba de pista, y la niebla se disipaba. Ahora ya podíamos ver el pueblo de Askain. Que bonito, casas blancas sobre un fondo verde. Lastima que arriba no pudimos ver el mar.

Regresamos a la zona asfaltada. Este es mi terreno. Aunque me gusta mucho el monte, reconozco que tengo más facultades para el asfalto. Empecé a adelantar corredores como el León que aparta moscas con el rabo. No se cuantos, pero muchos. La velocidad de los últimos 2 km, por debajo de 4 min/km. Vamos que volé.

Nos acercamos al km 12, y a la meta. Habia dejado de llover. Pequeño salto y paso por el arco de meta. La sensación final fue de haber corrido una de las mejores pruebas de trail de corta distancia. Un ambiente impresionante, cerca de 700 corredores a pesar de las inclemencias del tiempo. Una carrera que se podía correr, y que tenía su tramo de dureza. A pesar de no poder ver las vistas se apreciaba un entorno espectacular. Tiempo 1h41’19» posición 230/700

La pena es que en esta ocasión no pudieron acompañarme los arrokas family. Al terminar se me acerco un paisano, y en nuestro frances-español me preguntó de donde era. Al ver la camiseta de los Beer Runners de Logroño me comentó, MMM Logroño! Buen Vino.

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